Noneto
Buenos Aires
Por Elena Lerate
(Publicado en http://www.astrolabio.net/ el 07/10/03)
Noneto
Buenos Aires, un conjunto de SEÑORES músicos. Solo leer sus estudios
y trayectoria, infunde respeto y aquí la cuestión
no es hacer una crítica, lejos de mí,
tamaña pretención, solo quiero hacerles
partícipes de mi alegría y emoción. Sentimientos que el
ser humano, debiera siempre hacerllegar a los demás,
para que la mayoría disfruten de todo aquello
que engrandece y purifica el alma. Y eso ocurre escuchando
a Noneto Buenos Aires, es comometerse en un domo de
sonidos musicales, donde no se puede distinguir ningún
instrumento, porque todos forman un todo perfecto, tal
es así, que pormomentos, hasta la genial batería
de Diego Alejandro, se mimetiza con los demás
sonidos. Permítanme ejemplarizar esto, es como
si en un salón profusamente iluminado se encendieran
pormomentos bombillas de distintos colores, no se las
individualizaría, solocambiaría hermosamente
la tonalidad del ambiente, haciéndolo más
luminoso y perfecto, a eso llamo yo sumatoria de perfecciones
para hacer una genialidad. Tal vez inadvertidamente,
uno hace silencio al comienzo, solo con el propósito
de escuchar un poco de buena música, pero minutos
después, ya se está inmerso en la admiración
y llevado al placer sibarítico de degustar con
todos los sentidos, una de las formas más excelsas
del arte, LA MUSICA, así puesta en letras mayúsculas
por estos maestros, que nos hacen sentir orgullo de
ser como ellos, argentinos. Una mención
a los arreglos, respetuosamente impecables,sin tergiversar
la inspiración autoral, el maestro Zurita es
el responsable de la mayoría de ellos y con la
humildad de los grandes, no es su piano el que predomina. Kovacich, Sosa, Moine,
Skorupski, Scarinchi, Cuello, el sexteto de saxos que
le dan fuerza y carácter al grupo y el bajo de
Estivill, con sonidos que salen no de sus dedos, sino
de su alma. Les ruego a quienes
me lean, que visiten su web, para que puedan, al conocer
su currículum, darse cabal cuenta, que nada se
da porque sí, que el empeño, la dedicación,
el esfuerzo sin pausa ni claudicaciones, las largas
horas de estudio y prácticas constantes, acrecienta
la chispa, los talentos que Dios da al hombre en general
y a ellos en forma generosamente especial.
Por Elena Lerate (makalle2001@hotmail.com)
(Publicado
en http://www.astrolabio.net/ el 07/10/03) |